En el último artículo de mi columna de los terceros jueves de cada mes, traté el tema de las obras de defensa costera construidas por CORDINEU en la Isla 132 y un irremediable proceso de sucesión de álamos sobre las barras de sedimentación que formaron los espigones. Una vez mas una obra de alto impacto modifica el entorno, pero esta vez en contra de los intereses del propio proyecto de la costa. Haciendo click en el título podrán acceder a la nota del periódico digital "8300"
lunes, 2 de noviembre de 2009
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